Para la mayoría de los asistentes, lo adecuado es solicitar un visado de visitante (VIVIS). Este visado cubre actividades turísticas, reuniones de negocios y la participación en conferencias o seminarios, siempre y cuando no se reciba remuneración de una fuente brasileña. La embajada o consulado brasileño de tu localidad podrá asesorarte sobre la categoría de visado más adecuada a tu situación.